La transferencia de embriones es un procedimiento que se realiza sin necesidad de analgesia o anestesia. Consiste en depositar los embriones en la cavidad endometrial mediante el uso de un delicado catéter el cual se introduce a través del cuello uterino. El número de embriones transferidos depende de muchos factores y dentro de ellos está la edad de la mujer y la calidad de los mismos. Los pacientes recibirán del equipo biomédico la información necesaria para decidir el número de embriones que se deben transferir, con el fin de obtener el embarazo único y evitar en lo posible la gestación múltiple.
Doce días después de la transferencia se evalúan los niveles de la hormona (BhCG), que permite documentar la presencia de embarazo. Esta hormona duplica su valor cada 1.5 a 2 días y aporta información útil relativa a calidad de la gestación antes de ser visible con ecografía. La ecografía transvaginal permite visualizar un saco gestacional dentro del útero, 21 días después de la transferencia embrionaria.